Hay días en los que caminar descalzo sobre barro y excremento durante 20 minutos resulta ser la experiencia más divertida de tu vida.
Y hay días en los que después de pedir una hamburguesa grill, que te la den con condimento, puede llegar a detonar en una catástrofe mundial...
En uno de esos días, alguna vez...
lloré desconsolada por la extinción de budines de chocolate.
viernes, 10 de julio de 2009
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me encanta caminar sobre barro y excremento y si puedo me duermo una siesta, que sensaciones!!
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