
Casi por casualidad me enteré hoy (recién dos días después) de la muerte de Salinger.
En internet alguien resumió "El guardián entre el centeno" asi:
"Que Holden como profesión quería dedicarse a evitar que niños que corrían entre el centeno cayeran por un precipicio. Me conmovió una barbaridad"
Creo que la magia de la escritura está en CÓMO se dice lo que se dice, logrando despojarnos y hasta hacernos olvidar del QUE.
Eso es Salinger para mí.
En definitiva, cada lector recibe del libro lo que quiere.
No escribo ninguna frase porque cometería el error de resumirlo en dos oraciones. Hay que leerlo a él.





